A sus 75 años, Cecilia se considera una muy buena conductora y desea continuar siéndolo. Por eso se examinó la vista y la audición para asegurarse que puede ver y oír suficientemente bien para conducir en forma segura. Se inscribió en un curso para conductores de la tercera edad que ofrece su club automotriz local. ¿Garantizan estas medidas la seguridad de Cecilia en la calle?
Cuando iba conduciendo al supermercado, Daniel, un hombre de 80 años, se cruzó sobre la acera y le dio con su automóvil a un basurero público. No le sucedió nada y el golpe solo rayó su automóvil. El incidente fue un gran susto para Daniel porque casi atropella a una mujer que estaba en la parada del autobús. Se pregunta ahora si debe dejar de conducir. ¿Cómo puede saber Daniel si es hora de dejar de conducir?
¿Cómo afecta la edad la forma de conducir?
En la actualidad es cada vez más común el ver a conductores ya mayores, pero es importante saber que el envejecer no necesariamente quiere decir que las personas ya no conducen bien. A pesar de la edad, muchas personas continúan condu-ciendo de forma buena y segura. No obstante, la edad presenta cambios que afectan la habilidad de conducir bien.
Los cambios en nuestro cuerpo. Con el tiempo, las articulaciones se ponen tiesas y los músculos se debilitan, lo cual nos puede dificultar voltear la cabeza para ver hacia atrás, darle vuelta al volante o frenar de manera segura.
Su capacidad de ver y escuchar también cambian. Con la edad se necesita más luz para ver bien. El sol, las luces de los automóviles que vienen en sentido opuesto y las luces del alumbrado público molestan más que antes. La vista periférica, es decir, lo que usted puede ver a su alrededor, disminuye. Así mismo, los problemas de la vista causados por enfermedades como las cataratas, la degeneración macular y el glaucoma pueden afectar su habilidad de conducir.
Algunas personas mayores padecen de enfermedades que afectan su capacidad de pensar y su comportamiento como la enfermedad de Alzheimer. Las personas que padecen de la enfermedad de Alzheimer suelen olvidar rutas conocidas o hasta pueden perder la capacidad de conducir en forma segura. También suelen cometer más errores al conducir y tienen una mayor probabilidad de accidentarse. No obstante, las personas en las etapas iniciales de la enfermedad de Alzheimer pueden continuar conduciendo por un tiempo. Los proveedores de servicios de atención médica deben observar la habilidad de conducir de estas personas porque al agravarse la enfermedad disminuirá su habilidad de conducir. Los médicos pueden ayudar a decidir si es seguro y prudente que una persona con la enfermedad de Alzheimer conduzca un automóvil.
Consejos para conducir bien
Haga un plan antes de salir
• Conduzca por las calles que conoce.
• Limite sus viajes a lugares con acceso fácil y cerca de su casa.
• Tome rutas que le permitan evitar sitios de riesgo como las rampas y las vueltas a la izquierda.
• Anticipe más tiempo del normal para su viaje si las condiciones para conducir no son buenas.
• No conduzca si se siente cansado o siente estrés.
Al conducir
• No use el teléfono Móvil.
• No se distraiga escuchando la radio o conversando.
• Mantenga una distancia de por lo menos dos automóviles entre su automóvil y el automóvil de enfrente. Si está conduciendo a altas velocidades o si hay mal tiempo, deje más espacio entre su automóvil y el automóvil de enfrente.
• Asegúrese que haya suficiente espacio detrás de usted. (Consejo: Si alguien está conduciendo muy cerca detrás de usted, baje su velocidad para que la otra persona pueda rebasarlo.)
• Utilice el desempañador del vidrio trasero para asegurar una buena visibilidad en todo momento.
• Mantenga los faros delanteros encendidos en todo momento
Mantenimiento y seguridad de su automóvil
• Conduzca un automóvil con funciones que hagan el conducir más fácil. Por ejemplo, dirección asistida, frenos asistidos, transmisión automática y espejos grandes.
• Conduzca un automóvil equipado con bolsas de aire.
• Revise los limpiaparabrisas a menudo y cámbielos cuando sea necesario.
• Mantenga los faros delanteros limpios y alineados.
• Si tiene problemas con sus piernas, puede instalar controles manuales para los pedales del acelerador y del freno.
Su habilidad de conducir
• Tome periódicamente un curso para mantener al día sus conocimientos y habilidades para conducir. También podría darse cuenta que sus reflejos son más lentos a medida que envejece, que su atención ha disminuido o que ya no puede hacer dos cosas a la vez con facilidad. Estos cambios son normales pero pueden afectar su habilidad de conducir.
Otros cambios de salud. A pesar de que los problemas de salud afectan la habilidad de conducir a cualquier edad, algunos problemas ocurren con mayor frecuencia a medida que uno envejece. Por ejemplo, la artritis, la enfermedad de Parkinson y la diabetes pueden impactar la habilidad de conducir. Las personas deprimidas pueden distraerse al conducir. La falta de dormir o los efectos de un accidente cerebrovascular también pueden impactar la habilidad de conducir. Aparatos como los desfibriladores automáticos o marcapasos pueden causar mareo o latido irregular del corazón, los cuales también afectan la habilidad de conducir.
Efectos secundarios de las medicinas. Algunas medicinas, como las medicinas para dormir, los antidepresivos, los antihistamínicos para la alergia y el resfrío, para el dolor y la diabetes, pueden afectar su capacidad de conducir en forma segura. Si usted está tomando alguna de estas u otras medicinas, consulte con su médico para informarse sobre los efectos que pudieran tener en su capacidad de conducir.
¿Soy un conductor seguro?
Posiblemente usted ya sabe qué tipo de situación se le dificulta a la hora de conducir, como manejar de noche, en autopistas, durante las horas pico o malas condiciones del tiempo. Si es así, trate de adaptar la forma en la que conduce para evitar dichas situaciones. ¿Otras sugerencias? Los conductores de la tercera edad están en mayor peligro cuando se trata de ceder el paso, al virar o cruzar (especialmente a la izquierda), al cambiar de carril, al pasar otros automóviles y al conducir por las rampas de las autopistas. Es importante poner atención en estas situaciones.
¿Llegó la hora de dejar de conducir?
Todos envejecemos de manera diferente y por lo tanto no es posible decir cuál es la edad máxima a la que se puede manejar. ¿Cómo puede determinar si ha llegado la hora que deje de conducir? Para ayudarle con esta decisión, pregúntese:
• ¿Me tocan la bocina con frecuencia los demás conductores?
• ¿He estado en accidentes, incluyendo accidentes leves?
• ¿Me pierdo al conducir, incluyendo en calles que conozco?
• ¿Se aparecen otros automóviles o peatones de la nada?
• ¿Me han dicho mis familiares, amistades o mi médico que se preocupan cuando conduzco?
• ¿Conduzco menos que antes porque no confío en mi habilidad de conducir?
Si contestó que sí a cualquiera de estas preguntas, debe pensar si todavía es un conductor seguro. Si contestó que no a todas estas preguntas, no olvide de examinarse la vista y la audición periódicamente. Hable con su médico sobre cualquier cambio en su salud que podría afectar su capacidad de conducir en forma segura.
Fuente: Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento

